1. Inundaciones masivas: El sistema de drenaje no pudo manejar las lluvias intensas, provocando graves inundaciones.
2. Desbordamiento de embalses: Las lluvias causaron que varias presas se desbordaran.
3. Daños en infraestructuras: Puentes, carreteras y edificios resultaron dañados por el agua y el viento, interrumpiendo los servicios básicos.
4. Alertas tempranas insuficientes: La información no fue precisa ni llegó a tiempo.
5. Daños en agricultura y ganadería: Las lluvias destruyeron cultivos y afectaron el ganado, causando grandes pérdidas económicas.
1. Mejorar drenaje y almacenamiento de aguas pluviales: Instalar sistemas de drenaje más eficientes y depósitos de aguas pluviales para evitar inundaciones y su reutilización.
2. Infraestructuras más resistentes: Usar materiales más resistentes en la construcción de puentes, carreteras y viviendas, y diseñarlas para soportar fenómenos meteorológicos extremos.
3. Alertas tempranas más efectivas: Crear una plataforma digital con alertas personalizadas y en tiempo real para toda la población, a través de diversas plataformas.
4. Reforestación y protección de zonas vulnerables: Iniciar proyectos de reforestación en zonas de riesgo para reducir deslizamientos y mejorar la absorción de agua.
5. Planes de evacuación más eficientes: Realizar simulacros frecuentes y establecer refugios seguros con recursos básicos y acceso a atención médica en zonas de alto riesgo.